Dos horas no son un límite mágico

Por Gustavo Huicochea Hernández · RMX Talleres “Hay que parar cada dos horas.” La frase se repite tanto que parece una ley biológica. No lo es. Tu cerebro no tiene un temporizador que a los 120 minutos cambie de “seguro” a “fatigado”. Pero tampoco es una recomendación...